
Riot in the Attic en Rock Nights
Si el cuerpo te pide Riffs (con mayúscula), distorsión de la vieja escuela y una sección rítmica que te golpee el pecho, apunta el 27 de octubre en rojo. Las Rock Nights vuelven a ponerse salvajes en Escenario Santander con la descarga de Riot in the Attic, una de las bandas europeas más en forma del Stoner Rock, Hard Rock y Grunge.
Olvídate de las producciones pregrabadas y la frialdad de los grandes recintos. El hábitat natural de estos alemanes es el club: paredes sudorosas, amplificadores al límite de sus posibilidades y el público pegado al escenario sintiendo la vibración del directo más puro y directo.
¿Quiénes son Riot in the Attic? (Puro Groove del desierto)
Llegados desde Colonia (Alemania), este trío ha sabido construir un sonido propio y demoledor combinando la pesadez desértica del Stoner (al más puro estilo Kyuss o Queens of the Stone Age), la crudeza y melancolía del Grunge de los 90 (Soundgarden) y el gancho melódico del Hard Rock clásico de los 70.
El resultado es un viaje sonoro áspero pero increíblemente dinámico y adictivo, liderado por la voz profunda y rasgada de su frontman Thomas, y sostenido por una base rítmica implacable que no te deja parar de mover la cabeza.
Curiosidades de la banda que debes saber antes del concierto:
El origen del motín: La banda nació en 2014 y el nombre «Riot in the Attic» (Motín en el ático) es un homenaje literal a sus primeros años de vida, cuando se encerraban a componer y ensayar en un pequeño y caluroso ático en Alemania, haciendo temblar todo el edificio con sus primeros amplificadores.
Un ascenso forjado en la carretera: No son un producto de laboratorio de ninguna discográfica. Se han ganado su reputación nota a nota, pateándose los escenarios de numerosos festivales independientes de Centroeuropa y compartiendo cartel con pesos pesados del género.
Su aclamado álbum ‘Human Race’: Su trabajo de estudio supuso un salto brutal de calidad. La crítica internacional elogió su capacidad para sonar duros y pesados sin perder en ningún momento el sentido de la melodía y el groove pegadizo.
Fidelidad al sonido analógico: En directo son un trío clásico, sin trampa ni cartón. Buscan siempre ese sonido orgánico, crudo y valvular de la vieja escuela, renunciando a sintetizadores o arreglos digitales para ofrecer rock en su estado más puro y visceral.
La energía del directo en distancias cortas
Las Rock Nights de Escenario Santander están hechas para noches como esta. Una cita imprescindible para los amantes de las guitarras gruesas, la actitud y el rock hecho desde las entrañas. Avisa a tu gente, porque el 27 de octubre el ático se traslada a Santander y va a haber un motín sonoro de los buenos.
